enero 30, 2026
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Por Redacción

Ciudad de México, 29 de enero de 2026.- La promotora OCESA respondió directamente al ARMY mexicano tras las acusaciones de fraude, colusión con revendedores y presunta entrega irregular de boletos físicos fuera de canales oficiales durante la venta de entradas para los conciertos de BTS en el Estadio GNP Seguros (7, 9 y 10 de mayo de 2026).

En conferencia de prensa el 28 de enero, Fernanda Martínez, directora de Comunicación de OCESA, negó categóricamente cualquier irregularidad interna: “No hay forma de que los operadores se queden con boletos o vendan una cantidad ilimitada a revendedores, pues nuestros protocolos de seguridad no lo permiten. Hay candados dentro del sistema de taquillas. No pueden vender otro boleto que no sea el que está habilitado para la venta. Ticketmaster, como proveedor de servicios, pone el sistema; pero las taquillas son responsabilidad de los inmuebles”.

Juan Núñez, subdirector de Operaciones del Palacio de los Deportes, aclaró que los precios fueron definidos por el artista (BTS) y su equipo (HYBE), coordinados globalmente sin intervención de OCESA ni Ticketmaster, rechazando el uso de precios dinámicos por parte de la promotora. Explicó que las cancelaciones de compras ocurren solo ante sospechas de fraude (múltiples operaciones con el mismo nombre, tarjetas clonadas o robadas), como medida de protección al comprador legítimo.

Las acusaciones surgieron tras el colapso de la preventa y venta general del 24 de enero, donde más de un millón de usuarios reportaron fallas en Ticketmaster, boletos agotados en minutos y reventa inmediata en plataformas como Viagogo y StubHub a precios hasta cuatro o seis veces superiores (hasta 120,000 pesos por entradas de 17,782 pesos originales). El ARMY organizó campañas de doxeo contra revendedores, peticiones en Change.org (más de 200,000 firmas) para sacar a Ticketmaster y OCESA del mercado, y denuncias masivas ante Profeco, que abrió procedimientos por falta de transparencia y prepara lineamientos obligatorios (precios totales visibles, mapas con 24 horas de antelación, protección contra bots).

OCESA condenó la reventa ilegal como práctica que distorsiona el acceso equitativo y genera riesgos, pero insistió en que no existe vínculo con revendedores ni manipulación interna. La polémica escaló hasta la intervención presidencial: Claudia Sheinbaum envió nota diplomática a Corea del Sur solicitando más fechas y dialogó con la promotora para explorar alternativas como pantallas gigantes.

El fandom mantiene presión por justicia y transparencia, mientras Profeco avanza en sanciones contra Ticketmaster y plataformas de reventa. OCESA reiteró su compromiso con protocolos antifraude, pero el descontento persiste entre miles de fans que no lograron boletos pese a la demanda histórica.

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