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Teherán, 29 de marzo de 2026.- Un mes después de que Estados Unidos e Israel iniciaran bombardeos contra territorio iraní, el conflicto en Medio Oriente registró este sábado una nueva escalada con la entrada de los rebeldes hutíes de Yemen, quienes lanzaron missiles contra Israel en apoyo a la República Islámica.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, anunció que su grupo llevó a cabo una “segunda operación militar” contra Israel utilizando missiles de crucero y drones, en lo que describió como “apoyo a la República Islámica de Irán y los frentes de resistencia en Líbano, Irak y Palestina”.
Paralelamente, Estados Unidos envió refuerzos adicionales a la región con la llegada del buque de asalto anfibio USS Tripoli, que transporta aproximadamente 3,500 marineros y marines, además de aeronaves de transporte y combate, según informó el Comando Central del Ejército estadounidense (Centcom).
La guerra ha dejado hasta ahora 13 soldados estadounidenses muertos y cerca de 300 militares heridos en diversos ataques iraníes contra bases militares en la región.
En el ataque más reciente, Iran lanzó seis missiles balísticos y 29 drones contra la base aérea Prince Sultan, donde al menos 15 militares resultaron heridos, incluidos cinco de gravedad.
En otro frente del conflicto, un ataque aéreo israelí en el sur de Líbano causó la muerte de tres periodistas que cubrían la guerra. Ali Shoeib, corresponsal de Al-Manar TV (afiliada a Hezbolá), y Fatima Ftouni, reportera de Al-Mayadeen TV, murieron en el bombardeo junto con otra persona.
El ejército israelí acusó a Shoeib de ser agente de inteligencia de Hezbolá, aunque no aportó pruebas. El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó el ataque de “crimen flagrante que viola todas las leyes y acuerdos que protegen a los periodistas”.
Las autoridades sanitarias libanesas reportaron que 42 trabajadores sanitarios han muerto y 119 han resultado heridos por ataques israelís en los últimos 26 días, además de 132 ataques contra equipos de emergencia o centros médicos.
La Guardia Revolucionaria iraní amenazó con atacar universidades estadounidenses en Medio Oriente tras los bombardeos contra instituciones educativas en Irán, pidiendo a empleados, profesores y estudiantes mantenerse a un kilómetro de los campus.