Ciudad de Mexico, 15 de abril de 2026.- El Pleno del Senado aprobó por unanimidad, con 109 votos a favor, una reforma constitucional que faculta al Congreso de la Unión para expedir leyes generales en materia de feminicidio. La iniciativa, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue turnada a la Cámara de Diputados para su continuación en el proceso legislativo.
El proyecto de decreto, presentado por la Comisión de Puntos Constitucionales, modifica el artículo 73, fracción XXI, inciso a), de la Constitución. El objetivo es establecer bases para una legislación general que unifique criterios, homologue tipos penales y punibilidades, y defina estándares de investigación con perspectiva de género.
Según lo expuesto en el recinto, la reforma es necesaria debido a la dispersión normativa y los criterios heterogéneos en el Estado federal que impiden una actuación uniforme frente al feminicidio. La ley secundaria buscará armonizar temas como las agravantes del delito y una actuación homogénea de los ministerios públicos para evitar la impunidad.
La senadora Beatriz Mojica Morga (Morena) señaló que la nueva ley busca poner orden, homologar el delito, las agravantes y las penas, además de obligar a las fiscalías a actuar de forma homogénea. Por su parte, la senadora Sasil de León Villard destacó que la reforma es el marco para crear una Ley General que atienda el feminicidio, homologando penas y protocolos de investigación.
“Que tengamos la misma penalidad en Chiapas, que en Sonora o Michoacán. Que esta reforma constitucional sea el inicio de una batalla frontal contra los feminicidas y la impunidad que el actual marco les permite”, afirmó la senadora Sasil de León Villard. La senadora Cristina Ruíz Sandoval (PRI) también se declaró a favor de la reforma.
Al intervenir en la discusión, el senador Óscar Cantón Zetina enfatizó la urgencia de la medida: “Este Pleno no puede ser indiferente, hoy no hablamos sólo de leyes, hablamos de mujeres, de niñas, de madres, de hijas que ya no regresaron a casa, de familias, pues, que viven con una silla vacía, y de un Estado que no puede volver a fallar”.