julieta ramirez, diputada por morena
Por Redacción
México, Mexico, 15 de marzo de 2026.- El partido Morena inició este mes encuestas internas para definir a su candidato o candidata a la gubernatura de Baja California en 2027, un proceso que ha puesto al descubierto las divisiones y la intensa competencia entre distintas facciones al interior del movimiento. El proceso, reportado por el semanario ZETA, involucra a aspirantes de diversos grupos, incluyendo al alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, y a la senadora Julieta Ramírez Padilla, quienes buscan posicionarse para la sucesión del actual gobernador, Jaime Bonilla Valdez.
La contienda interna refleja la compleja dinámica de poder que se vive en Morena a nivel nacional, especialmente en el contexto del fin del mandato presidencial de Andrés Manuel López Obrador y el debate sobre su influencia futura en la agenda pública del partido. Aunque el expresidente no ha emitido declaraciones directas sobre este proceso específico, su figura y su legado político son un factor omnipresente en la definición de candidaturas y la lucha por el control de la estructura partidista en los estados.
Según el análisis periodístico de Eduardo Villa para ZETA, el proceso en Baja California no es aislado y forma parte de una estrategia más amplia del partido para medir fuerzas internas y evitar conflictos mayores de cara a las elecciones de 2027. La senadora Ramírez Padilla, cercana a la corriente de la secretaria de Gobernación, y el alcalde Burgueño Ruiz, representante de un grupo local con fuerza en Tijuana, son algunos de los nombres que han surgido con fuerza en las primeras etapas de las mediciones.
Un militante de Morena, cuya identidad no fue revelada en el reporte, declaró que estas encuestas son cruciales para mantener la unidad y evitar que las pugnas internas debiliten al partido en una entidad fronteriza clave. “Es un termómetro para ver quién tiene más arrastre sin tener que llegar a una elección interna que pueda fracturar más al partido”, señaló la fuente.
El contexto de este proceso ocurre mientras, a nivel nacional, se especula sobre el rol que jugará López Obrador una vez que concluya su mandato, y cómo su posible influencia continuada podría moldear las decisiones de Morena, incluyendo la selección de candidatos en estados estratégicos como Baja California. La capacidad del expresidente para mediar en estas contiendas internas o para impulsar a ciertas figuras será un elemento a observar en los próximos meses.
Más allá de las encuestas, el partido enfrenta el reto de consolidar un proyecto de gobierno estatal que mantenga el apoyo electoral obtenido a nivel federal, en un estado con particularidades económicas y sociales únicas. El resultado de este proceso de selección en Baja California podría servir como un precedente para cómo Morena manejará sus sucesiones en otras entidades en la era post-López Obrador.