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Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Joan Laporta fue reelegido como presidente del FC Barcelona tras imponerse con el 68.18% de los votos en las elecciones celebradas este domingo, en unos comicios que sin embargo registraron la participación más baja desde 1997 con apenas el 42.34% del censo ejerciendo su derecho. El candidato oficialista obtuvo 32,934 votos de los 48,480 socios que acudieron a las urnas, derrotando claramente a su principal contendiente, Víctor Font, en una jornada que reflejó cierto desencanto entre la masa social blaugrana.
La abstención se situó en niveles históricos para unas elecciones presidenciales del club culé, con solo 48,480 votantes de los 114,636 socios con derecho a sufragio. Esto representa la participación relativa más baja desde 1997 (34.38%), aunque en números absolutos supera ligeramente los 47,270 votantes de 2015. Analistas atribuyen esta baja movilización al dominio anticipado de Laporta y a la falta de competitividad real en la contienda.
Laporta, quien ya dirigió el club entre 2003 y 2010 antes de regresar al cargo en 2021, consolidó así su liderazgo en una etapa marcada por desafíos económicos y deportivos. En su primer discurso como presidente reelecto, aseguró que “este respaldo masivo nos da fuerza para continuar con el proyecto de recuperación institucional y deportiva que iniciamos hace cinco años”.
El proceso electoral se desarrolló sin incidentes significativos, aunque la escasa afluencia de votantes contrastó con la expectación generada en anteriores comicios. Las elecciones se celebraron en el contexto de una compleja situación financiera del club y la necesidad de reconstruir un equipo competitivo tras varias temporadas de resultados irregulares.
Con este nuevo mandato, Laporta se enfrenta al reto de estabilizar las cuentas del Barcelona tras los excesos de administraciones anteriores, mantener la competitividad deportiva en España y Europa, y culminar las obras del nuevo Espai Barça. Su victoria electoral le da oxígeno político para implementar medidas impopulares pero necesarias para la sostenibilidad del club a largo plazo.