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Por Redacción:
Minneapolis, Minnesota / Washington D.C., 8 de enero de 2026. – Un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó y mató a una mujer de 38 años durante un operativo contra la migración ilegal en el barrio de Lake Street, Minneapolis, en la madrugada del 7 de enero, desatando protestas inmediatas y demandas de investigación por abuso de fuerza letal. La mujer, identificada como María Guadalupe López, de origen mexicano y residente indocumentada en Minnesota desde hace 12 años, fue baleada en el pecho tras un enfrentamiento que ICE describe como “resistencia violenta” durante la ejecución de una orden de deportación pendiente. Según el comunicado oficial de ICE, el agente actuó en legítima defensa después de que López intentara huir del domicilio y, al ser perseguida, “sacara un objeto que el oficial percibió como arma”, lo que motivó el disparo. Testigos y familiares contradicen la versión: aseguran que López no portaba arma alguna y que salió corriendo asustada al ver a los agentes irrumpir en su casa alrededor de las 4:30 a.m., donde vivía con sus tres hijos menores de edad y su pareja. Videos grabados por vecinos muestran el momento en que el agente dispara al menos tres veces mientras López corría hacia el patio trasero; no se observa ningún objeto en sus manos en las grabaciones difundidas hasta ahora. La policía de Minneapolis acordonó la zona y tomó custodia de la escena, mientras agentes federales de la FBI y la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia iniciaron una investigación paralela por posible violación de derechos constitucionales y uso excesivo de la fuerza. La familia de López, representada por la organización Unión del Barrio y abogados de ACLU Minnesota, exigió la liberación inmediata de los videos corporales del agente y la identificación pública del oficial involucrado, quien fue suspendido con goce de sueldo. “Esto no fue defensa propia, fue una ejecución extrajudicial en el contexto de la política de deportaciones masivas de Trump”, declaró Ana María Rivera, directora de Unión del Barrio, quien señaló que López trabajaba como limpiadora en un hospital local y no tenía antecedentes penales. El incidente ocurre en medio de la intensificación de operativos antimigratorios ordenados por el presidente Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca, con énfasis en redadas en “ciudades santuario” como Minneapolis, que se declaró santuario en 2017 y limita la cooperación con ICE. Trump ha prometido deportar a millones de indocumentados en su primer año, priorizando a quienes tienen órdenes de deportación pendientes, como era el caso de López desde 2019 por una detención previa por conducir sin licencia. La gobernadora de Minnesota, Tim Walz, condenó el hecho y exigió una investigación “transparente e independiente”, mientras el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó el tiroteo como “trágico y evitable” y pidió que se revele el protocolo seguido por el agente. Organizaciones de derechos humanos como Amnesty International y Human Rights Watch denunciaron que el caso refleja un patrón de violencia letal en operativos de ICE bajo la administración Trump, con al menos cinco muertes reportadas en redadas similares desde enero de 2025. En redes sociales, hashtags como #JusticiaParaMaríaLópez, #NoALaViolenciaDeICE y #StopDeportations acumulan millones de interacciones, con protestas programadas para este jueves frente a las oficinas de ICE en Minneapolis y Washington D.C. La familia de la víctima exige justicia, compensación y el fin de las redadas nocturnas en hogares con niños, mientras ICE mantiene que el agente actuó conforme al protocolo y que la investigación interna determinará si hubo irregularidades. El caso pone de nuevo en el centro del debate nacional la política migratoria de Trump, la militarización de las deportaciones y el uso de fuerza letal contra migrantes indocumentados en comunidades urbanas.