El Paso, 12 de junio de 2026.- El Gobierno de Estados Unidos “despilfarra” millones de dólares en el funcionamiento del mayor centro de detención para migrantes del país, según un informe del organismo de auditoría del Congreso. El complejo, conocido como ‘Camp East Montana’, está compuesto por decenas de carpas gigantes ubicadas dentro de la base militar de Fort Bliss, en esta ciudad.
La Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) indicó que las fallas en la gestión provocaron pérdidas de “decenas de millones de dólares” y calificó los procesos como “deficientes”. El centro fue habilitado en respuesta a una orden ejecutiva del presidente Donald Trump de enero de 2025, que exigió ampliar drásticamente la capacidad de detención migratoria. Desde entonces, la población diaria promedio de detenidos creció un 71%, pasando de 39.314 a 67.204 personas.
El reporte detalla que el Ejército estadounidense y el Servicio de Inmigración y Control de Aduana (ICE) pagaron al menos 11,5 millones de dólares entre el 1 y el 15 de agosto de 2025 por servicios como alimentación, vigilancia, transporte y atención médica, cuando todavía no había ningún migrante alojado en el centro. Los gastos continuaron incluso cuando el recinto albergó un número de detenidos inferior al previsto.
Específicamente, entre octubre de 2025 y marzo de 2026, ICE desembolsó unos 7,1 millones de dólares por comidas que nunca fueron necesarias. Esto ocurrió porque el gobierno seguía pagando por una capacidad de 5.000 detenidos, cuando el centro alojaba alrededor de 1.600 personas. La falta de mecanismos para ajustar los costos a la cantidad real de detenidos provocó estas pérdidas millonarias.
Inicialmente, el centro estuvo a cargo de ‘Acquisition Logistics’, una empresa sin experiencia previa en la operación de instalaciones de detención migratoria. En marzo de 2026, el Gobierno transfirió la gestión del complejo a la compañía ‘Amentum Services’.