el gobierno de canadá planea prohibir el uso de redes sociales a los menores de 16 años
Ottawa, 10 de junio de 2026.- El gobierno canadiense presentará un proyecto de ley para prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 16 años. La iniciativa, denominada Ley de Seguridad Digital, fue calificada como una ‘prioridad’ por el ministro de Identidad y Cultura Canadiense, Marc Miller.
Al justificar la medida, el funcionario declaró: ‘Es obvio por qué es una prioridad. Los chicos están muriendo’. El proyecto contempla la creación de un nuevo regulador federal encargado de establecer estándares de seguridad para las plataformas digitales. Aquellas plataformas que cumplan con dichos estándares podrían solicitar excepciones para admitir usuarios menores de 16 años.
La legislación también pretende abordar los riesgos asociados a los chatbots de inteligencia artificial. Esta iniciativa surge en parte tras la matanza ocurrida en febrero en Tumbler Ridge, Columbia Británica, donde el atacante usó ChatGPT y las conversaciones fueron señaladas internamente pero no comunicadas a la Policía. Además, la propuesta obligaría a las empresas tecnológicas a ser más transparentes sobre los criterios para alertar a las autoridades sobre usuarios con intenciones de autolesionarse o dañar a otros.
El ministro de Justicia, Sean Fraser, rechazó las críticas de que la iniciativa puede limitar la libertad de expresión. El respaldo social a la medida es amplio según datos recientes: una encuesta del Instituto Angus Reid publicada en marzo reveló que el 75% de los canadienses apoya una prohibición total de las redes sociales para menores de 16 años, mientras que el 87% respalda vetar determinadas plataformas para este grupo etario.
El mismo sondeo indicó que el 94% de los encuestados expresó preocupación por los efectos de las redes sociales en la salud mental de los menores y por los riesgos de adicción. Si es aprobada, Canadá se sumaría a países como Australia, que implantó una prohibición similar en diciembre de 2025. Otras naciones como España, Francia, Dinamarca, Noruega, Polonia, Eslovenia, Turquía y el Reino Unido estudian o han anunciado medidas similares.