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La Habana, 22 de abril de 2026.- El gobierno de Estados Unidos estableció un plazo de dos semanas para que Cuba libere a los presos políticos como un ‘gesto de buena voluntad’, advirtiendo que de no hacerlo enfrentará consecuencias. Funcionarios estadounidenses sostuvieron una reunión secreta con el gobierno de Miguel Díaz-Canel el pasado 10 de abril en La Habana, donde se solicitó la libertad de varios detenidos, entre ellos los artistas de oposición Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, condenados en 2022 por su vínculo con el movimiento de San Isidro.
Durante dicho encuentro también se discutió la implementación de la red de internet Starlink en la isla. Además de la liberación de presos, Estados Unidos requirió que Cuba implemente reformas para hacer su economía atractiva a la inversión extranjera y compense a empresas estadounidenses con bienes confiscados. A través de un comunicado, el gobierno de Donald Trump señaló que no descarta una resolución diplomática, pero tampoco la intervención militar.
El presidente estadounidense ha reiterado que ‘no permitirá’ que la isla se hunda en lo que considera sería ‘una grave amenaza para la seguridad nacional’ y ha expresado que sería un ‘honor’ tomar Cuba una vez que termine el conflicto con Irán. Por su parte, medios estadounidenses han revelado que el Pentágono intensifica sus planes para una posible intervención, aunque el departamento de Guerra de EE.UU. pidió a la agencia EFE no especular sobre ‘escenarios hipotéticos’.
Frente a estas declaraciones, los gobiernos de Brasil, España y México emitieron un comunicado conjunto expresando su ‘enorme preocupación’ por la grave crisis humanitaria y la ‘dramática situación’ que vive el pueblo cubano. Las tres naciones reiteraron la necesidad de respetar la ‘integridad territorial’ de la isla y evitar acciones que agraven las condiciones de vida o sean contrarias al Derecho Internacional, reafirmando su compromiso con los derechos humanos y el multilateralismo.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este sábado que la isla no ‘aspira a la guerra’, pero ‘tiene la responsabilidad de defenderse’ ante una hipotética intervención militar. Cabe recordar que Cuba anunció el 13 de marzo la apertura de un ‘diálogo’ con EE.UU., aunque indicó que se encontraba en ‘fases iniciales’ y ‘alejados’ de cualquier acuerdo.
En México, el grupo Mexiquenses de Corazón, encabezado por el senador Higinio Martínez Miranda y conformado por militantes de Morena, condenó ‘el criminal’ bloqueo impuesto por Estados Unidos desde hace seis décadas y rechazó cualquier intervención militar. El embajador cubano en México, Eugenio Martínez Enríquez, agradeció el respaldo y calificó el bloqueo como ‘un crimen con el bloqueo inhumano’, asegurando que el pueblo cubano mantendrá su dignidad intacta.