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Por Redacción
Guatemala, 04 de agosto de 2026.- Guatemala mantiene activa una alerta anaranjada ante el incremento de la actividad del Volcán de Fuego, erupción que obligó a evacuar a 659 personas de ocho comunidades asentadas alrededor del coloso. Los habitantes fueron trasladados a ocho albergues distribuidos en los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango.
Claudinne Ogaldes, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), advirtió que la actividad continuaba en aumento este martes 4 de agosto. Durante la madrugada, autobuses y ambulancias trasladaron a familias completas mientras el volcán expulsaba humo, ceniza y material incandescente. Las fuentes de lava alcanzaron hasta 300 metros sobre el cráter, acompañadas por corrientes piroclásticas que descendieron a gran velocidad por las barrancas Las Lajas, Honda, Seca, Taniluyá y Ceniza.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología alertó que los flujos piroclásticos podrían recorrer distancias mayores si la erupción gana fuerza. Asimismo, se reportó que la ceniza se desplazó hacia el suroeste del país, lo que representa un riesgo para personas, animales y plantaciones. Como medida preventiva, quedó cerrada la Ruta Nacional 14, que pasa cerca del volcán, y el Ministerio de Educación suspendió clases en Alotenango, Escuintla y Yepocapa.
Las autoridades preparan la salida de pobladores de otras 10 localidades. En los refugios habilitados, 280 personas recibían alojamiento, alimentos calientes, colchonetas, frazadas y artículos de higiene. Respecto a las evacuaciones, Claudinne Ogaldes señaló: “La funcionaria pidió a las familias abandonar las zonas expuestas, incluso cuando prefieran refugiarse con parientes en lugar de acudir a los espacios habilitados por el gobierno”.
El Volcán de Fuego, que mide 3 mil 768 metros y se ubica entre Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, es uno de los más activos de Guatemala y se clasifica como un estratovolcán. Esta emergencia revive el recuerdo de la erupción del 3 de junio de 2018, evento que causó cientos de muertes, destruyó una comunidad y afectó a cerca de 1.7 millones de personas.