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Atlanta, 07 de julio de 2026.- El seleccionador de Egipto, Hossam Hassan, instó a los futbolistas a “trasladar un mensaje al pueblo palestino” antes de enfrentarse a Argentina en los octavos de final del Mundial. Este lunes, el técnico de 59 años ofreció un discurso descrito como el más largo de todos los que ha lanzado, en respuesta a una pregunta de una periodista turca que fue felicitada posteriormente por colegas árabes en la sala de prensa del estadio de Atlanta.
“Si alguien no siente su sufrimiento, no tiene humanidad”, declaró Hassan, quien enfatizó la necesidad de empatía más allá de religiones o etnias. “Nosotros sentimos el sufrimiento de cualquiera que pase por alguna injusticia. Si yo tengo frío, me abrigo. Si tengo calor, pongo el aire acondicionado. Esto no vale para el pueblo y los niños palestinos”, expresó el entrenador nacido en Helwan.
Hassan, un referente del fútbol egipcio con 36 goles en 94 partidos con la selección, argumentó que “si levantamos la voz ante la injusticia animal, por qué no ante esta situación”. “Yo soy, ante todo, un ser humano, más allá de mi nacionalidad. Hay que usar el fútbol como poder blando. Dejemos tener al pueblo palestino una vida propia. Queremos juego limpio en la vida”, añadió durante su intervención.
Esta no fue la primera referencia del técnico a la causa palestina en el torneo. El pasado viernes, tras derrotar a Australia en los dieciseisavos de final —logrando la primera victoria de la historia de Egipto en una eliminatoria mundialista—, Hassan celebró el triunfo en la tanda de penaltis exhibiendo una bandera palestina y acordándose de su causa.
Aunque Palestina nunca ha disputado un Mundial y su bandera no había estado tan visible en Estados Unidos, gran aliado de Israel, esta irrumpió en el torneo a través del entrenador egipcio. Hassan manifestó que se siente representante no solo de su país, sino también de África y del mundo árabe.
Al finalizar su mensaje, el seleccionador envió un saludo directo: “Enhorabuena a las naciones árabes y africanas, a nuestras hermanas y hermanos palestinos, que Dios los proteja y se apiade de ellos”. Hassan subrayó la desigualdad de condiciones al señalar: “Aquí llueve y hay refugio. En Palestina, no. Todos somos iguales, todos tenemos cara, rostro, pero aquí todos hacen la vista gorda”.