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Ciudad de Mexico, 30 de marzo de 2026.- El Ministerio de Sanidad iraní elevó este domingo a 2,076 el número de personas muertas y a 26,500 las heridas como consecuencia de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, mientras la tensión en la región alcanza nuevos niveles con la destrucción de un avión estadounidense y advertencias de ambos bandos.
Según el último balance oficial proporcionado por las autoridades iraníes, entre los fallecido había 216 menores de edad, la mayoría niñas de la escuela de Minab bombardeada el primer día de la campaña estadounidense-israelí. Además, hasta 1,767 eran menores de edad heridos y 336 centros de salud y de atención a emergencias dañados por los ataques.
La ONG Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) reportó 701 ataques en las últimas 24 horas, una de las cifras diarias más altas desde el inicio de la guerra, que dejaron 173 muertes entre militares y civiles. En total, desde el inicio de los bombardeos el 28 de febrero, HRANA contabilizó 3,461 muertes.
Irán anunció este domingo que destroyó un avión centinela E-3, conocido como AWACS, en la base militar saudí Príncipe Salmán. Fuentes de Bloomberg confirmaron la destrucción del aparato, valorado en unos 295 millones de dólares, ocurrido el pasado viernes, con una decena de militares norteamericanos heridos. Más de una docena de drones MQ-9 Reaper fueron derribados y varios aviones de combate quedaron dañados.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que si Washington lanza un ataque terrestre, el ejército iraní está preparado para ‘prender fuego’ a las tropas estadounidenses. Afirmó que sus missiles ya se encuentran desplegados y que su país conoce las debilidades militares de Estados Unidos e Israel.
Paralelamente, continúan los esfuerzos diplomáticos. Representantes de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reúnen este domingo y lunes en Islamabad para buscar soluciones a la crisis.
Mientras tanto, el Pentágono se prepara para una incursión terrestre de semanas en Irán, aunque Trump analiza las opciones. Las encuestas indican que más de la mitad de los estadounidenses se oponen al despliegue terrestre, cuando han fallecido trece militares estadounidenses y más de 300 han resultado heridos desde el 28 de febrero.