abril 3, 2025
imgNota1136

Por Monserrat Californias

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aprobó una histórica reforma al artículo 15 del Reglamento del Tribunal Universitario, estableciendo una política de “tolerancia cero” frente a actos de vandalismo y narcomenudeo en sus instalaciones.

Esta decisión marca la primera modificación a dicho artículo desde la creación del Tribunal en 1945 y fue respaldada por la mayoría del Consejo Universitario. La medida busca proteger los espacios académicos y garantizar un entorno seguro para toda la comunidad universitaria. Durante la sesión, se argumentó que el consumo y venta de drogas, así como los daños a instalaciones, representan un riesgo serio para el desarrollo educativo y la integridad del alumnado.

Con la nueva disposición, las sanciones serán más severas e inmediatas para quienes incurran en estas conductas, que van desde la suspensión hasta la expulsión definitiva. La universidad también reforzará la vigilancia interna en zonas donde se han detectado focos de violencia o actividad delictiva.

Sin embargo, no todos los miembros del Consejo estuvieron de acuerdo. Algunos consejeros expresaron su preocupación sobre posibles afectaciones al derecho de libre manifestación y protesta. Señalaron que, sin criterios claros, la política podría ser utilizada para reprimir expresiones legítimas de inconformidad estudiantil.

“Debe haber una distinción entre vandalismo y actos políticos”, advirtió una consejera durante la discusión. La comunidad estudiantil también ha comenzado a debatir los alcances de esta medida.

Diversos colectivos universitarios han solicitado mayor claridad en la implementación de esta reforma y han pedido que se garantice un protocolo justo antes de aplicar sanciones. Por su parte, la Rectoría ha enfatizado que la intención no es limitar la libertad de expresión, sino proteger a la comunidad de prácticas que dañan la vida universitaria. Además, se anunció la creación de una comisión para vigilar la correcta aplicación del nuevo reglamento.

Con esta decisión, la UNAM se suma a un número creciente de instituciones que buscan reforzar su marco disciplinario ante fenómenos que trascienden el ámbito académico y es un parteaguas en la historia del Tribunal Universitario y de la máxima casa de estudios del país.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *